Huaraz: trekking en la laguna 69



Después de dos semanas muy intensas en Trujillo, trabajando como voluntarios en la zona de La Esperanza, necesitábamos cambiar de aire y vaciar la mente de pensamientos. Dejamos la costa para poner rumbo a los Andes Peruanos. Ya tenemos ganas de conocer el interior del país y caminar por zonas más verdes.

Llegamos a Huaraz, una pequeña ciudad andina en la región de Ancash. La altura y la temperatura cambian por completo. Parece que estamos en otro país pero en realidad viajamos solamente 8 horas desde el desierto y la aridez. Descansamos un día en la ciudad para aclimatarnos y planeamos nuestra ruta del día siguiente, la laguna 69!

Nuestra mañana comienza a las 5:30, todavía medio dormidos, en una furgoneta camino a la montaña. Era todavía de noche y el chofer conducía por las carreteras andinas como si fuesen autopistas de siete carriles. Pasada una hora, la furgoneta hace un alto en el camino para desayunar, tomarnos un mate de coca y preparar el cuerpo a las condiciones del terreno.

De camino hacia el lugar base para el trekking, nos encontramos con la laguna Chinancocha. Una laguna de aguas turquesas encajada entre las escarpadas montañas de los Andes. Los cielos despejados nos dejan ver los picos nevados y la laguna refleja un paisaje tan limpio como sus aguas. Luego, nos dirijimos ya al inicio de nuestra ruta!

pico nevado

La caminata, de 3 horas para subir y algo menos para bajar (dependiendo del ritmo que lleva cada uno), va ascendiendo desde los 3900 msnm hasta los 4600 en tan solo 8 km de ida. Debida a esta variación, las pendientes son muy empinadas y el aire, aunque limpio y puro, se hace difícil de respirar. Terminamos nuestra primera pendiente y un gran valle se presenta ante nuestros ojos. El paisaje es magnífico y la llanura del valle nos da un pequeño respiro, pero a medida que vamos avanzando, vamos viendo a lo lejos una montaña rocosa con un estrecho sendero que sube hasta la cima.

Otro respiro, un plátano, un traguito de agua y a seguir. Empezamos nuestro último ascenso, el tramo mas complicado de la ruta. Ya hemos superado los 4000 metros de altura y se nota. La falta de aire y la pesadez en las piernas se hacen sentir. El clima tampoco ayuda, hace sol, al rato llueve, vuelve el sol, regresan las nubes… Pero, una voz nos informa que casi estamos y nos sentimos como si nos diesen un empujón para ayudarnos a subir. Y allí, entre las cumbres nevadas, estaba la laguna! Turquesa, brillante, reflejando los rayos de sol y dándonos la enhorabuena. El camino ha merecido la pena!

laguna 69

Como colofón final a la caminata, nos dimos un baño en el agua más fría que jamas hemos sentido (y lo dice un gallego). Pero después de unos minutos de dolor, las frías aguas nos relajaron los músculos y nuestro cansancio se disminuyó.

manu congelado

Con el cuerpo recuperado, aprovechamos para almorzar y disfrutar del paisaje, del aire puro, de la laguna…y en la bajada contemplar, ya sin el cansancio de la subida, las hermosas vistas del horizonte.

Próxima caminata:

Glaciar Pastoruri!

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