Ruta hacía el glaciar Pastoruri

La mañana comenzó con incertidumbre. El autobús que se suponía que nos recogería a las 8:30, no apareció hasta pasadas las 9:30 y nosotros estábamos dudando seriamente si podríamos visitar el glaciar. Pese a que investigamos y preguntamos a todo el mundo que nos cruzamos en Huaraz, no conseguimos encontrar la manera de llegar a Pastoruri por nuestra cuenta, así que tuvimos que pagar un tour. El coste del tour fue de 30 soles, más 10 soles de entrada al parque nacional, unos 11 euros aproximadamente en total.

Cuando ya estábamos pensando en ir a la agencia a poner una reclamación, el autobús llegó a recogernos. Después de más de una hora de espera, por fin iniciamos nuestro ascenso al glaciar Pastoruri!

El “nevado”, como llaman los peruanos al glaciar, se encuentra protegido por el Parque Nacional Huascarán, en la zona más alta de Perú. El trayecto es mágico ya que va subiendo por el corredor de Huaylas, un valle formado por el río Santa, entre las cordilleras blanca (picos nevados) y negra (picos sin nieve).

andes nevados

El recorrido en bus es de dos horas más a menos y, nada más comenzar, empezamos a notar el cambio de temperatura en nuestros cuerpos. Hace dos días estábamos en las playas de Trujillo y ahora a punto de subir hacía un glaciar! El paisaje de los Andes y el ruido del río nos acompañan hasta que empezamos a ver picos nevados. Estamos llegando a la cima!

La vegetación a tanta altura comienza a ser árida y el protagonismo lo ocupa la puya raimondi, un árbol que puede vivir a más de 4000 metros sobre el nivel del mar y puede alcanzar hasta 14 metros de altura. Es un precioso árbol que puede vivir más de 100 años pero, una vez que florece, muere.

puya raimondi

Seguimos el camino hacía el glaciar adentrándonos en el parque nacional y llegamos en la base de Pastoruri donde abandonamos el autobús para continuar nuestra ruta a pie. Ya se nota la altura, por lo tanto hay que hacerlo con calma e hidratarse a cada rato! Masticamos unas hojas de coca e iniciamos la caminata. El camino, de media hora aproximadamente (dependiendo del ritmo de cada uno), nos deja en una inmensa masa de hielo, ya estamos en el glaciar! El aire fresco y puro que respiramos con dificultad y las vistas que nos rodean, nos quitan de encima el cansancio del camino y nuestra mente se pierde observando la hermosura del horizonte.

manu en el pastoruri

Observando, aquí uno se da cuenta también de que el calentamiento global es ya una realidad que afecta gravemente al planeta. Desafortunadamente, se puede comprobar el gigantesco retroceso que está sufriendo el glaciar, que ha perdido gran parte de su superficie desde el año 2004. Además, los expertos estiman que en menos de 15 años el glaciar habrá desaparecido.

Agradecidos de haber contemplado esta maravilla de la naturaleza, y lamentando que futuras generaciones no lo puedan disfrutar, descendemos para continuar nuestro camino. Dejamos los Andes para volver a la costa!

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