Crónicas de dos primerizos haciendo autostop por Argentina

A lo largo de nuestro camino, conocimos a mucha gente que había viajado por Chile y Argentina haciendo autostop. Todos nos hablaban de lo habitual que era, pero nosotros teníamos muchas dudas, ya que nunca lo habíamos hecho y las distancias en estos países son enormes!!

Pero los precios de los pasajes ayudaron a disipar estas dudas, ya que el costo de los billetes de bus es muy elevado y, con nuestros presupuesto, se ponía muy difícil poder continuar con nuestra aventura. Aun así, preguntas como dónde haremos el dedo? nos cogerán? hacemos un cartel con el destino al que queremos llegar? y si nos quedamos tirados en medio de la nada… no pararon de rondar por nuestras cabezas hasta el último momento.

Pero con estas inseguridades en nuestra mente, decidimos probar suerte y lanzarnos al arcén de la ruta para continuar con nuestro camino. Comenzamos una nueva etapa de nuestro viaje!

Trayecto I: Purmamarca – Tilcara

Nuestra primera vez a dedo por Argentina! Era una oportunidad ideal ya que es una distancia corta, de apenas media hora. Desde el camping de Purmamarca nos preparamos y diseñamos un lindo cartel. Nos pusimos nuestras mochilas a la espalda y empezamos a caminar hacía el cruce de la ruta 9 que va a Tilcara. Pero antes de llegar al cruce, antes de siquiera hacer autostop, un coche paró y nos invitaron a acompañarles hasta nuestro destino. La suerte del principiante!!



Trayecto II: Tilcara – Humahuaca

Con más seguridad, salimos por segunda vez a la carretera y en menos de cinco minutos nos levantaron. Dos señores de Tucumán, encantadores, que nos llevaron hasta la entrada de Humahuaca. Empezamos a dudar, es de verdad tan fácil hacer dedo o tenemos demasiada suerte?



Trayecto III: Humahuaca – Salta

Un trayecto de dos tramos que nunca olvidaremos! El primer vehículo que paró, después de mas o menos media hora de espera, fue una auto-caravana que nos dejó en Tilcara. Entramos y cuando vimos los viajeros nos emocionamos! Era una pareja de ancianos, de más de 75 años, que recorría su país con su casa – coche! Inspirador! De mayor queremos ser como ellos!

Desde Tilcara, en diez minutos más o menos, entramos al siguiente auto. El conductor, un profesor de literatura de Mar de Plata, tenía casi 2.000 km de camino para llegar a su casa y por tramos ayudaba a mochileros a cambio de su compañía. Fue una persona interesantísima, con la que se podía hablar de todo, de política, de economía, de historia, de poesía…Y tanto conversamos que nos pasamos de Salta! De repente nos dimos cuenta que íbamos ya de camino a la siguiente provincia , estábamos en un pueblo llamado Metán, a unos130 km de nuestro destino! Era ya de noche y nadie paraba, así que cogimos por primera y única vez hasta el momento, un autobús en Argentina!



Trayecto IV: Salta – Cafayate

De primeras, después de unos veinte minutos haciendo dedo, una camioneta nos acercó a un pueblito llamado La Merced donde aprovechamos para comprar comida y rellenar agua. Luego, nada más empezar a hacer autostop, otro coche paró y nos llevó a Cafayate! El camino era impresionante, las montañas cambiaban de color y el chófer amablemente paró en todos los lugares interesantes! Un tour completo por la Quebrada de las Conchas, y además por un local!

Trayecto V: Cafayate – Ruinas de Quilmes

Despedirnos de Cafayate nos costó ya que pasamos lindos días trabajando en un hostel con muy buenos compañeros y clientes. Y justo uno de los clientes del hostel, que viajaba con su hermano, paró su coche cuando nos vio en la carretera y nos invitó a visitar las Ruinas de los Quilmes. Pasamos agradables momentos con los dos hermanos y nos despidieron con galletas y mate!



Trayecto VI: Ruinas de Quilmes – Hualfín

Fue nuestra primera prueba de resistencia! No pasaba ningún coche…era un tramo fantasma!! Después de casi dos horas, el primer auto que pasó, por suerte, paró. Probablemente por nuestras caras de desesperación!

Trayecto VII: Hualfín – Belén

Hicimos autostop menos de cinco minutos y, afortunadamente, uno de los primeros autos que pasó paró. El conductor, muy atento nos ofreció comida y nos acompañó hasta el camping Municipal. Bajó, habló con la gente del campamento y con calidez se despidió. Cuando más tarde fuimos a pagar, por sorpresa, nos dijeron que no hacía falta. El hombre que nos había llevado era el gerente de la municipalidad y él se ocupaba de nuestra estancia!


Trayecto VIII: Belén – Londres

Por segunda vez, no tuvimos ni que sacar el pulgar! Caminando para llegar al punto recomendado para hacer dedo, una pareja joven, con su hijita y su gatita detuvo su auto y nos llevó a Londres!

Trayecto VIIII: Londres – ¿Chilecito?

Nuestra idea inicial, era llegar desde Londres a Chilecito, en la provincia de la Rioja, y allí hacer noche para continuar al día siguiente rumbo a San Juan. Esperamos durante dos horas en la salida del pueblo, pero nadie paraba. Y cuando ya estábamos buscando un lugar para montar la tienda de campaña y pasar la noche, apareció nuestro salvador. Un camionero paró en la ruta y nos invitó a subir. Era Carlos, un chileno que trabaja llevando bolas de acero desde Chile hasta las minas de Catamarca. Muy simpático y hablador, nos contó todo sobre sus hijos, historias de la vida en la ruta y nos presentó a su amiga compañera de viaje, su guitarra.

Pese a que nuestra intención era hacer noche en Chileito, él nos comentó que se dirigía hasta San Juan, para hacer noche allí y cargar mercancía antes de continuar al día siguiente. Nos miramos y no necesitamos palabras para decidir continuar con él el camino y seguir hasta San Juan. Un cambio de destino que nos trajo momentos inolvidables y un nuevo amigo del viaje. 800 Km en 10 horas de compañía con Carlos donde hablamos de todo entre risas y canciones.

Tras una parada en La Rioja donde nos invitó a cenar junto a su compañero Kike, llegamos a San Juan, pero la aventura no había terminado por este día. Eran las tres de la madrugada y había que encontrar un lugar para dormir. Después de varias vueltas, encontramos un descampado enfrente a una estación de servicio donde montamos la tienda para pasar la noche. Un día completo que no olvidaremos nunca!!!



Trayecto X: San Juan – Mendoza

Nos despertamos casi a la par que el sol y desmontamos rápido la carpa, antes de que se despertase también algún policía. Estábamos a las afueras de San Juan y cogimos tres coches distintos para llegar simplemente a la ruta 40, desde donde los vehículos se dirigen a Mendoza. En uno de ellos, la conductora nos confesó que paró porque sus hijos también estaban viajando a dedo y sintió mucha solidaridad!

En la ruta 40 corría un aire muy frio y aunque no demoramos mucho, la espera se hizo dura. Finalmente, un chico joven muy simpático paró su auto, nos invitó a un bocadillo de jamón y nos acompañó hasta la puerta de un hostel económico!

Este fue nuestro bautizo en los viajes en autostop. 12 coches particulares, 1 caravana, 1 camioneta, 1 autobús, 1 camión y más de 1.800 km de ruta.

Fueron trayectos únicos y diferentes. Gente amable y hospitalaria. Conversaciones lindas e historias individuales. Momentos de espera e incertidumbre que a la vez sabían a libertad.

Y esto es solo el principio. Nuestro viaje por Sudamérica parece, en sí mismo, un organismo vivo que pasa por distintas fases y etapas. Y ya llegó la era del pulgar!

A partir de ahora cambiaremos las historias de combis, buses y busetas, por las de conductores particulares, camioneros y esperas en el arcén de la carretera. Ya comenzó nuestro viaje a dedo!!

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